sábado, 9 de marzo de 2013

Alzar los ojos

*Mientras tanto el publicano se quedaba atrás y no se atrevía a levantar los ojos al cielo, sino que se golpeaba el pecho diciendo: " Dios mío, ten piedad de mi, que soy un pecador"...
Lucas 18, 13


Mi Señor, mi Dios, mi Amado: Si acaso este pobre hombre se hubiese animado a alzar sus ojos ¡Cuánta luz en la dulzura de tu misericordiosa mirada habría hallado! Tanta como hallé, cuando al fin retomé el camino a Casa. Ah, si pudiera saldría a los caminos gritando: "Alcen los ojos al Cielo, busquen la mirada de Dios! y entonces, Señor, ¡cuánta gente más feliz habría!





jueves, 7 de marzo de 2013

Desparramar

* "...comprendan que el Reino de Dios ha llegado a ustedes... El que no está conmigo, está contra mí; y el que no recoge conmigo, desparrama."*
Lucas 11, 20b. 23




Mi Señor, mi Dios, mi Todo: algunas veces me obcecado en ideas de hombres, y he querido imponer estas ideas a quienes no pensaban como yo. Te pido perdón por no saber estar Contigo y más aún por desparramar. Tú no nos juzgas por lo que, siendo de nula importancia, hacemos sino por los sentimientos que tenemos cuando lo hacemos, así pues confío plenamente en que me comprendes.
Concédeme, te ruego, el don de saber apreciar los sentimientos ajenos aunque sean opuestos a los míos, en tanto no alteren tus enseñanzas, aprendiendo a ver el fondo y no las pequeñeces. Tú me entiendes, Maestro amado.





miércoles, 6 de marzo de 2013

Al atardecer...

* Jesús dijo: "No crean que he venido a suprimir la Ley o los Profetas. He venido, no para deshacer, sino para traer lo definitivo. En verdad les digo: mientras dure el cielo y la tierra, no pasará una letra o una coma de la Ley hasta que todo se realice, (...)"*
Mateo 5, 17 - 18


Dulce Jesús: nos dejaste la Ley Perfecta, "Ama al Señor, tu Dios, con todo tu corazón, con toda tu alma, con toda tu mente y con todas tus fuerzas" y agregaste "ama a tu prójimo como a ti mismo". Con ello está todo claramente dicho, en esas palabras está "lo definitivo". Sólo puedo agregar las palabras de San Juan de la Cruz "Al atardecer de la vida te examinarán del amor".


martes, 5 de marzo de 2013

Adherencias

*"... Y hasta tal punto se enojó el señor que lo puso en manos de los verdugos, hasta que pagara toda la deuda." Y Jesús añadió: "Lo mismo hará mi Padre Celestial con ustedes, a no ser que cada uno perdone de corazón a su hermano."
Mateo 18, 34-35

Señor mío y Dios mío: Hace una buena cantidad de años atrás, en una conversación me mostraste una imagen de una pileta de patio muy sucia, con grasa y mugre de mucho tiempo y una mano que la limpiaba sacando totalmente lo grueso. Ante mi interrogación sobre que significaba, me hiciste entender que si bien parecía limpia, si miraba el agua que por ella pasaba desprendía aún grasitud, al par que notaba que en sus paredes tenía costra de suciedad pegada. Me comentaste que mi corazón al igual que la pileta,  había recibido una gran limpieza pero que aún conservaba "adherencias" y que había que hacer un largo y fino trabajo para desprenderlas. Yo no sé, Jesús Amado, si está limpia de ofensas y rencores que no alcanzo a distinguir, por eso te suplico, dame la gracia de volver a ver mi "pileta de patio", puesto que Tú si la ves, para seguir fregando a conciencia. Muchas veces te he dicho que he perdonado si alguna vez me han dañado pero, Señor, bien sabes cuán propensos somos a no ver lo que no queremos ver. 
Y, mi muy amado Papacito, gracias por tu infinita misericordia para con esta creatura tuya.



lunes, 4 de marzo de 2013

Para seguir mi camino

*Jesús dijo:"Ningún profeta es bien recibido en su tierra." (...)Todos en la sinagoga se indignaron al escuchar estas palabras; se levantaron y lo empujaron fuera del pueblo (...) Pero Jesús pasó por medio de ellos y siguió su camino.*
Luc. 4, 24-30


Señor mío y Dios mío: Esta Palabra tuya!!! Cuánto remueve en mi corazón. Pienso, Jesús, cuántas veces obré como ellos, no supe escuchar a quienes me rodeaban. En mi pensamiento me dije: ¿Qué sabrá ést@! ¡Qué me quiere enseñar si las cosas son así o asá!. Otras más me ha disgustado el que no me escuchen, y otras muchas más me han perseguido por mis razonamientos.
Hoy te suplico, Amado, concédeme las virtudes necesarias para escuchar atentamente a quien me habla, aprender a tener paciencia con quien no me presta atención y constancia para seguir, a pesar de ello, hablando de Ti y de las maravillas que has hecho en mí, especialmente en mi núcleo familiar, siempre el interlocutor más difícil y sobre todo la serenidad plena para seguir mi Camino sin doblar, sin cambiar de rumbo y sin desistir, pero... también te suplico ¡dame algo de tu dulzura!. Amén.



sábado, 2 de marzo de 2013

Un canto de acción de gracias

*... Estaba aún lejos, cuando su padre lo vio y sintió compasión; corrió a echarse a su cuello y lo besó. Entonces el hijo le hablé: "Padre, he pecado contra el cielo y ante ti. Ya no merezco ser llamado hijo tuyo." Pero el padre dijo a sus servidores: "¡Rápido!... hagamos fiesta, porque este hijo mío estaba muerto y ha vuelto a la vida; estaba perdido y lo hemos encontrado."  Y comenzaron la fiesta.*
Lucas 15, 20b. 23b-24



Señor, Padre mío: ¡cuánto debo agradecerte! Yo, como el pródigo, pedía auxilio para salir del pozo donde estaba hundida, pero aún no había logrado tener la fuerza para ir hacia Ti, sin embargo un día descubrí con sorpresa que habías salido en mi búsqueda y cuando me hallaste ¡Oh Dios mío! tu ternura me envolvió, la alegría llenó mi interior y una gran paz se instaló para siempre en mi corazón. Gracias Padre mío, gracias mi Jesús amado, gracias Divino espíritu que alentaste todo el tiempo en mí para que los olvidase. Gracias Virgen Madre que no abandonaste a esta hijita. Señor mío, que mi vida sea por siempre un canto de acción de gracias. Amén



viernes, 1 de marzo de 2013

Gracias, Papá

*"...un propietario plantó una viña. La rodeó con una cerca, cavó en ella un lagar y levantó una torre para vigilarla. Después la alquiló a unos labradores y se marchó a un país lejano."*
Mateo 21, 33



Papaíto Santo: Pusiste en mi alma tu amor, tus enseñanzas, tu misericordia y me enviaste a éste cuerpo donde habito. Soy torpe, Señor, la he descuidado muchas veces, he desoído tus advertencias, y olvidado el amor que sembraste en mí. Digamos que, casi se pierde tu precioso viñedo, o estaba para dar vinos agrios. Pero, por tu gran Piedad, has mandado a mi vida al mejor Labrador, que enderezó el tronco, podó las ramas inútiles, dio vuelta la tierra a mi alrededor y la fertilizó con su Preciosa Sangre. Ahora no sé si daré abundantes frutos y vino, pero sé que no serán podridos, ni agrios sino ricos en misericordias y dulces a los que tienen sed. Gracias, Papá.